EE.UU.: La extrema derecha conquistó el gobierno de Trump desde adentro

Líderes de grupos supremacistas ocupan cargos institucionales clave mientras se implementan políticas migratorias que materializan el discurso extremista. La creación de aplicaciones para delatar migrantes y el indulto masivo a los asaltantes del Capitolio evidencian la consolidación de la agenda radical desde las estructuras del poder.

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Asalto al Capitolio enero 2021. Foto EFE


24 de septiembre de 2025 Hora: 16:58

Líderes de grupos de extrema derecha en Estados Unidos han sido contratados por el presidente Donald Trump en oficinas gubernamentales, lo que confirma la impresión de que buena parte de su programa político cumple con las expectativas y demandas de los extremistas.

Para los analistas de la extrema derecha, esto explica por qué en el segundo mandato de Trump grupos como Proud Boys, Oath Keepers, Patriot Front o Unite The Right han dejado de realizar movilizaciones callejeras.

Aunque en sus discursos de campaña electoral o durante su gobierno Trump aparentó mantener distancia de estos grupos, su activa política contra los migrantes indocumentados en particular y los inmigrantes en general ha dejado satisfechos a estos sectores.

Otra fuerte señal de Trump hacia estos grupos ha sido el indulto a 1,600 participantes del asalto al Capitolio en enero de 2021 y una serie de leyes y decretos aclamados por los grupos de supremacistas blancos, junto al desmantelamiento de programas para la diversidad.

«En febrero de 2025, Trump emitió una orden ejecutiva que suspendía la ayuda exterior a Sudáfrica y permitía que miembros de la minoría blanca del país se establecieran en Estados Unidos mediante un programa de refugiados», según informó The New York Times.

«En la orden, dijo que los funcionarios estadounidenses debían hacer todo lo posible para ayudar a los afrikáners de Sudáfrica que son víctimas de una injusta discriminación racial«, reportó el medio.

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Orden Ejecutiva de Donald Trump. Foto Casablanca

Amplificando el discurso de la extrema derecha, Trump ha redefinido la presencia migratoria en Estados Unidos como una «invasión militar». Las órdenes ejecutivas «Garantizar la Defensa del Estado» y «al Pueblo estadounidense contra la invasión» materializan esta retórica belicista.

Ambas directrices se sustentan en un lenguaje y conceptos sobre los migrantes que hacen eco de las declaraciones de extremistas violentos que perpetraron ataques contra hispanos en El Paso, la comunidad negra en Búfalo y judíos en Pittsburgh.

«Durante los últimos cuatro años, la administración anterior invitó, administró y supervisó una avalancha sin precedentes de inmigración ilegal a Estados Unidos. Millones de inmigrantes ilegales cruzaron nuestras fronteras», justifica el documento en su exposición de motivos.

«Muchos de estos extranjeros que se encuentran ilegalmente en Estados Unidos representan amenazas significativas para la seguridad nacional y pública, cometiendo actos viles y atroces contra estadounidenses inocentes», fundamenta el texto, añadiendo que «su presencia ha costado a los contribuyentes miles de millones de dólares a nivel federal, estatal y local».

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Portada de los comunicados de prensa del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) Foto DHS

Las órdenes ejecutivas y los discursos de Trump no han encontrado pasividad entre los grupos de extrema derecha. Por el contrario, algunos han propuesto convertirse en brazos ejecutores de las deportaciones, ofreciendo ayuda a la ICE o desarrollando aplicaciones para delatores.

Enrique Tarrio, exlíder de la organización de extrema derecha Proud Boys, ha creado una aplicación diseñada para incentivar a los ciudadanos a delatar a indocumentados, facilitando así el trabajo del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).

El cubanoamericano Tarrio, quien fue indultado por el presidente Donald Trump en enero tras ser condenado a 22 años de prisión por su participación en los ataques al Capitolio de 2021, se muestra orgulloso de su contribución a la política migratoria trumpista.

La aplicación lleva el nombre ICERAID, acrónimo de Intelligence Crowdsourcing and Engagement Rewards for American Intelligence and Defense (Recompensas por la colaboración colectiva y la participación en inteligencia para la inteligencia y la defensa estadounidenses). El nombre también resulta de la unión entre ICE y raid (redada).

Se presenta como un modelo descentralizado que busca la eficiencia gubernamental mediante la delegación en los ciudadanos de tareas de recopilación y validación de inteligencia que tradicionalmente corresponden a las fuerzas del orden.

ICERAID recompensa a sus usuarios por capturar, subir y exhibir evidencia fotográfica de presuntas actividades delictivas. Las denuncias aparecen marcadas como puntos rojos en un mapa de Estados Unidos, donde se especifica la categoría del supuesto delito, el horario de captura de la imagen y se verifica la confiabilidad del denunciante.

Los defensores del programa lo promocionan como una vía segura para realizar denuncias anónimas. También destacan su tecnología avanzada, que incluye geolocalización y verificación de datos mediante Inteligencia Artificial.

William Teer, líder de los Texas Three Percenters, un grupo local de milicias de extrema derecha, le ofreció a Donald Trump que su organización quería ayudar a la Casa Blanca a llevar a cabo su plan para deportar a millones de inmigrantes.

Los Texas Three Percenters suelen presentarse como defensores armados de la Constitución estadounidense contra los tiranos en ciernes —el gobierno federal estadounidense— y diversos colaboradores: antifascistas («Antifa»), Black Lives Matter, George Soros, musulmanes y otros.

Aunque no se pudo comprobar si el gobierno aceptó la propuesta de Teer y sus milicias de derecha, los funcionarios de Seguridad Nacional han estado contratando a nuevos agentes de migración y tomando medidas enérgicas con nuevas iniciativas, como animar a los agentes a buscar sentimientos antiestadounidenses en las cuentas de redes sociales de los migrantes que intentan entrar al país.

Entre el personal de confianza de Donald Trump, ocupando importantes puestos institucionales, figuran varios de los dirigentes de la ultra derecha, en algunos casos como una forma de compensación por su lealtad al Presidente, y en otros, como asesores de la política sobre migraciones.

Darren Beattie es subsecretario en funciones de Diplomacia Pública y Asuntos Públicos. Beattie fue incorporado al gobierno a pesar de que ya había sido despedido de un trabajo anterior como redactor de discursos en el primer gobierno de Trump por sus mensajes supremacistas.

«Los hombres blancos competentes deben estar al mando si quieres que las cosas funcionen», escribió en las redes sociales. «Desgraciadamente, toda nuestra ideología nacional se basa en proteger los sentimientos de las mujeres y las minorías, y en desmoralizar a los hombres blancos competentes».

La cartera de Beattie se amplió cuando fue nombrado para dirigir el Instituto de Paz de Estados Unidos, que dirige la «divulgación de la diplomacia pública». El portavoz del departamento, Tommy Pigott, defendió la contratación: «Darren Beattie ha sido un miembro inestimable del equipo del gobierno de Trump en el Departamento de Estado en la aplicación de la política exterior de Estados Unidos».

Kingsley Wilson, vicesecretaria de prensa, posee un historial de comentarios extremistas en las redes sociales. El año pasado, Wilson publicó un mensaje en el que manifestaba su apoyo a la llamada teoría del gran reemplazo, una idea que sostiene que los liberales han intentado a propósito reemplazar a la población blanca de Estados Unidos por extranjeros e inmigrantes.

Sean Parnell, el principal vocero del Pentágono, dijo en un comunicado que Wilson «ha estado haciendo un trabajo fantástico» y que «grupos de izquierda han atacado erróneamente» su carácter porque es «alguien que lucha por el presidente Trump».

Paul Ingrassia, quien dirige la Oficina del Asesor Especial, una agencia de vigilancia independiente, expresó en sus redes que: «Los hombres blancos excepcionales no solo son los constructores de la civilización occidental, sino que son los más capaces de apreciar los frutos de nuestra herencia».

Todos estos acontecimientos se han producido mientras la cuenta X oficial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por su sigla en inglés) de Trump ha publicado algunos mensajes de contenido nacionalista blanco apenas velado.

«Mientras los estadounidenses disfrutaban del fin de semana del Día del Trabajo, ICE arrestó a más de los peores inmigrantes ilegales criminales», es uno de los tantos titulares desde su página de reportes de arrestos llevados a cabo.

La cuenta, que buscaba nuevos reclutas para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, publicó una imagen del Tío Sam bajo un eslogan que decía: «América te necesita/Únete al ICE ahora». Sobre la imagen había una pregunta: «¿Hacia dónde, hombre americano?«.

Posteo en X del Departamento de Seguridad Nacional. Foto DHS

Tricia McLaughlin, vocera del DHS, defendió la publicación aunque la misma fue denunciada por hacer referencia al libro de 1978 ¿Which Way, Western Man?, escrito por el supremacista blanco William Gayley Simpson y publicado por la National Alliance, una organización neonazi.

Kevin DeAnna, uno de los primeros líderes de la alt-right, que a menudo escribe para un sitio web nacionalista blanco bajo el nombre de James Kirkpatrick, elogiando las políticas de Trump, ha expresado que «Me dieron un poco más de aquello por lo que voté».

Las políticas impulsadas por la ultra derecha estadounidense están siendo aplicadas dentro de los Estados Unidos contra los migrantes, al tiempo que justifican la política exterior en el nuevo escenario donde Trump disputa el liderazgo imperialista en un mundo multipolar.

Autor: TeleSUR: Ricardo Pose - DRB

Fuente: Agencias